Desde Cebollitas hasta el Barcelona y a campeón del mundo

VOX POPULI CUNDINAMARCA - noviembre 25, 2020.

Desde Cebollitas hasta el Barcelona y a campeón del mundo

La historia de Diego Armando Maradona se resume en una frenética carrera desde Cebollitas hasta el Barcelona, y hasta las puertas del cielo, cuando ganó la Copa Mundo con la Selección Argentina.

Surgió del Club Cebollitas, su equipo de infancia, y en su natal Villa Fiorito, al sur del Gran Buenos Aires, uno de esos rincones pletóricos de precariedades y carencias.

Cuentan los mitos urbanos, que el Cebollitas, con Diego Armando Maradona, supo mantener un invicto de 100 partidos en su categoría.

Desde allí lo ganó todo, incluso fama, riqueza y poder.

Pero no hay plazo que no se cumpla. Lo dice el adagio popular y es muy real. 

La muerte es la realidad irreversible que pone fin a los orgullos, vanidades y  vicios, vence imperios y potestades, y aniquila la vil sevicia que enaltece al ser humano por encima de sus valores y principios.

El campeón del mundo con la Selección Argentina​, Diego Armando Maradona, quien apenas el pasado 30 de octubre había cumplido 60 años, se descompensó en la mañana de este miércoles en la casa del barrio San Andrés, donde vivía desde hacía algunos días luego de haber sido operado de la cabeza.

Los fanáticos de la albiceleste llorarán la partida de un hombre ambiguo: exitoso en lo deportivo y polémico en lo habitual. 

Un ser humano que mostró las dos caras de la moneda al convertirse en un ídolo que se mantuvo incólume en  las canchas, pero que desataba amores y odios en la cotidianidad de su vida personal.

Adiós MARADONA, descansa en paz. 

Su paso desde Cebollitas hasta el Barcelona, al Napoli, o al Sevilla, estuvo marcado por un mundo futbolero lleno de engaños, de mañas, de negocios y ambientes raros y turbios.

Su mayor legado fue sembrar ilusiones en el corazón de miles de jóvenes que soñaban vencer a sus rivales con la certeza y acierto de cada uno de sus pases, gambetas y definiciones; que se soñaban abrazando la copa del mundo y recibiendo en medio de aplausos y vítores el botín de oro.

Lo mundano de su existencia será juzgado en el otro plano, acá solo viviremos del recuerdo de un deportista que vivió con intensidad sus propias contradicciones, pero que a la vez dejó una huella con un legado deportivo que lo mantendrá vivo por siempre.

Compartir
  •  
  •  
  •  

Deja una respuesta